Los ácaros del polvo son microscópicos, viven en el colchón, las almohadas y el nórdico, y se alimentan de las células muertas de la piel. Su problema no es que «piquen»: son sus restos y excrementos, que son de los alérgenos domésticos más comunes. Estornudos al despertar, ojos llorosos por la mañana o asma que empeora en casa suelen tenerlos detrás.
Lo que NO elimina los ácaros
- El aspirador de casa sobre el colchón: saca polvo superficial, no los ácaros de dentro.
- El sol directo: ayuda a airear, pero no los mata en profundidad.
- Los sprays «antiácaros» perfumados: la mayoría solo perfuman.
Lo que sí funciona
- Limpieza por inyección-extracción del colchón. Saca físicamente ácaros, restos y alérgenos de dentro del tejido. Es la medida con más efecto directo.
- Sábanas a 60 °C. A esa temperatura sí mueren. Lava semanalmente la ropa de cama.
- Funda antiácaros en colchón y almohadas: los encierra y corta el ciclo.
- Menos humedad. Los ácaros prosperan con humedad alta: ventila el dormitorio a diario y evita tender ropa en él.
Cada cuánto limpiar el colchón
En una casa sin alérgicos, una limpieza profesional al año es suficiente. Si hay alérgicos, asmáticos o niños pequeños, cada 6 meses se nota en cómo se duerme. El colchón se limpia por las dos caras y los laterales, y se usa el mismo día.
Pedir presupuesto
